martes 9 de febrero de 2010

DANIEL BELMAR

Daniel Belmar, nació en Neuquén, Argentina el 18 de mayo de 1906 y falleció en Concepción, Chile el 16 de diciembre de 1991, fue un escritor argentino, nacionalizado chileno.

Nació en Neuquén, Argentina, hijo de padres chilenos, que años más tarde regresarían a Chile, asentándose en la región de Cautín.

Estudió en el Liceo de Temuco, y en 1927 se recibió de químico-farmacéutico en la Universidad de Chile. Residió un tiempo en Temuco, luego en Buenos Aires y en 1935 se asentó en la ciudad de Concepción, donde se desempeñó como docente en su especialidad en la Universidad de Concepción.

Asimismo, se dedicó a la creación literaria, escribiendo novelas y cuentos. Su estilo se encuentra a medio camino entre las corrientes vigentes en ese momento y las vanguardias, incluyendo en sus obras rasgos autobiográficos y realismo social.

Obras

-1947 Roble huacho.
-1950 Oleaje.
-1951 Coirón.
-1952 Ciudad brumosa.
-1954 Desembocadura.
-1955 Sonata.
-1961 Los túneles morados.
-1962 Descenso.
-1966 Detrás de las máscaras.
-A su muerte dejó inconclusa la novela Donde nacen las turquesas, que trata sobre un hombre y su lento deterioro por el mal de Parkinson.

Premios

-1951 Premio Atenea, por Coirón.
-Premio Municipal de Santiago, por Coirón.
-1955 Premio de Arte de la Municipalidad de Concepción, por Coirón.
-1978 Premio Regional de Literatura chilena
Esta premiada obra habla sobre la vida de los primeros colonos chilenos en la región donde nació.

RESCATE Y MEMORIA DE DANIEL BELMAR

Por Ramón Díaz Eterovic

Daniel Belmar es uno de los miembros más importantes de la Genera­ción del 38, junto a autores como Francisco Coloane, Nicomedes Guzmán, Diego Muñoz y Gonzalo Drago, entre otros exponentes de uno de los momentos más fecundos de la narrativa chilena. Belmar es autor de una decena de libros entre los que destacan sus novelas “Coirón”, “Ciudad brumosa”, “Roble huacho” y “Túneles mora­dos”, y como otros autores de su genera­ción hoy está relegado a cierto lamentable olvido, sin que sus obras se reediten y estén al alcance de nuevos lectores. Un clásico nuestro; un clásico olvidado, cuya vida y obra ha sido reciente­mente actualizada por el periodista Pacían Martínez en su valioso y documentado libro “Daniel Belmar, rescate y memoria”, en el que recorre distintos aspectos de la vida de este autor que hizo de Concepción su territorio de vida y también de ficciones, ya que como apunta Martínez, “Belmar descubrió como nadie la dureza del mundo penquista, su humedad tentacular, las barria­das mise­ra­bles, el clima implacable de una ciudad construida sobre pantanos y lagunas…”.

“Daniel Belmar, rescate y memoria” (Corpora­ción Cultural Artistas del Acero, 2009) está concebido desde la admira­ción y cariño, y además de las semblanzas, anécdotas y juicios críti­cos de Pacián Martínez contiene un pró­logo de Gonzalo Rojas, una detallada biografía del autor, fotos de distintos momentos de la vida de Belmar, y una serie de entrevistas a escritores que se refieren a la obra del autor de “Coirón”, como José Miguel Varas, Juan Mihovilovich y Jaime Giordano. Por el libro desfilan recuerdos y estampas de la vida cultural penquista ante­rior al año 1973, en las que suelen aparecer menciona­dos los nombres de Pablo Neruda, Pablo De Rokha, Violeta Parra, Nicomedes Guzmán, entre muchos otros escritores y artistas que ani­ma­ban las actividades culturales en Concepción.

Daniel Belmar recibió muchos de los reconocimientos que puede esperar un escritor. También su nombre estuvo entre los eternos candidatos al Premio Nacional de Literatura, pero final­mente la reclusión provinciana en que vivió sus últimos días, su personalidad modesta y reservada, y desde luego su pensamiento progresista, lo priva­ron de este merecido galardón. Fue en muchos aspectos un autor marginado, y tal como dice Alfonso Alcalde en una de las entrevistas que se rescatan en el libro: “Su marginalidad es parte de nuestra manera de ser: olvidar más rápido que amar”.

El trabajo de Pacián Martínez tiene el mérito de entregar un vivo y detallado acercamiento a la vida y obra de Daniel Belmar. Cada una de sus páginas recalca la importancia de su crea­ción literaria, y por eso mismo, otro de sus méritos, es el de invitar a leer o releer la obra de un autor que al decir del poeta Gonzalo Rojas era “un hombre entero” y un testigo de la “realidad rugosa”. Un libro que contribuye a esa gran tarea aún no abordada en plenitud de rescatar a tantos de nuestros autores que hoy están cubiertos por el siempre detestable olvido.

EL COIRÓN

(Daniel Belmar)

Es un libro exquisito, con un estilo narrativo muy simple, pero por eso mismo conmovedor y lleno de sentido. Trata de la historia de una familia chilena que viaja a Argentina a buscar un mejor futuro. Ahí, se afincan en la pampa argentina y comienzan a relacionarse con su entorno y su gente, que a mi parecer son como los cowboys sudamericanos. Es un medio duro y hosco, sobre todo para un niño (nuestro narrador), que ve todo con cierta inocencia, pero con ansias de pertenecer a ese ambiente, siguiendo el ejemplo de su padre y sus hermanos mayores.

La relación de estos hermanos es la que más me gusta. Tienen cierta semejanza con las chicas de "Mujercitas", ya que cada uno tiene su propio carácter que los encasilla de alguna manera. Está el rebelde, el respetuoso y honorable, el soñador, etc... Lo bueno es que comparten la camarería propia de aquellos que son iguales y se ven en un medio ajeno, así que todo lo que les ocurre lo viven los 4.

Es una historia de venganza, en resumen, ya que un peón del fundo del padre comete un hecho terrible que hace que uno de los hermanos lo humille.


ELEGÍA AL ESCRITOR DANIEL BELMAR

(Poema homenaje de Elvira Santana)

Ya habitarás los túneles morados,
tocando el corazón del Bío-Bío.

Ya dormirás cual junco enamorado
en el secreto seno de tu río.
Hoy tu canción
se sumará a las aguas
en eco interminable de tu vida.
Imperecedero ensamblador de nubes,
boticario de aldea en Roble Huacho,
cultivador de lluvias y de dunas,
de horizontes lejanos sumergidos
en punzante coirón sin ala y trinos.

Narrador de la vida y de su agraz,
hoy vestido de brumas y de arenas,
aguas abajo vas del Andalién.
-¿A dónde va tu barca fatigada
alquímico y telúrico, Daniel?-
A Lota, San Vicente y Coronel,
a la ribera norte de Hualpén_.
Por fin arribas al umbral fluvial
del Bío-Bío saludando al mar.
Te ofrendo una corona de aguas vivas,
un manojo de estrellas y de trinos,
una infinita lluvia de latidos,
un enjambre de olas y de alas,
unos corceles de cristal altivo
y la raíz del agua y su sonido.

Regresarás a la ciudad brumosa,
tu patria de neblina y de relente,
donde van las gaviotas extraviadas
por las hondas fronteras de tu frente.
De luna en luna irás sobre los mares,
vigilante y de pie bajo las lluvias,
buscando tras las máscaras vacías
el sello de la luz bajo las aguas.

Hoy inicias el mar y sus espumas,
hoy te quedas fundido con la bruma.

2 comentarios:

  1. Necesaria biografía de Don Daniel a quien tuve el honor de ver cuando andaba en silla de ruedas. Tambien conservo algunas anécdotas y tres de sus novelas. Coiron que es la gesta de todo el poblamiento del sur chileno, especialmente AISEN. Enfoque que no se ha trabajado. Roble Huacho, Los tuneles Morados. Las demas no las he leido. Mario Gonzalez Kappes

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  2. gracias Mario,

    conocí también a Daniel Belmar y una de sus hijas, en San Pedro de la Paz,

    abrazos, Ro

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